GUÍA DE LECTURA DE FICCIONES, DE  JORGE LUIS BORGES

NOTAS

LAS RUINAS CIRCULARES 

Nadie lo vio desembarcar en la unánime noche, nadie vio la canoa de bambú sumiéndose en el fango sagrado, pero a los pocos días nadie ignoraba que el hombre taciturno venía del Sur y que su patria era una de las infinitas aldeas que están aguas arriba, en el flanco violento de la montaña, donde el idioma zend no está contaminado de griego y donde no es infrecuente la lepra. (p.451)

zend (zendo). lengua indoeuropea usada antiguamente en las provincias septentrionales de Persia.

Al principio, los sueños eran caóticos; poco después, fueron de naturaleza dialéctica. (p.452)

dialéctica. En filosofía, arte de razonar o descubrir la verdad. Lógica, razonamiento. En la historia de la filosofía se distinguen tres concepciones fundamentales de dialéctica: la platónica, la hegeliana y la marxista, insertas en los marcos de la filosofía griega, la idealista alemana, y la marxista y contemporánea.

En las cosmogonías gnósticas, los demiurgos amasan un rojo Adán que no logra ponerse de pie; tan inhábil y rudo y elemental como ese Adán de polvo era el Adán de sueño que las noches del mago habían fabricado. (p.453)

cosmogonía. Teoría sobre el origen del universo y sobre su organización.

gnosticismo. 1. Doctrina filosófica herética que propugna el conocimiento de la divinidad a través de la intuición, no a partir de la razón o la fe. 2 Conjunto de sectas cristianas que florecieron entre los siglos I­III. Su centro más importante en el siglo II fue Alejandría, con los maestros Basílides, Carpócrates y Valentín. Perseguido, el gnosticismo se refugió en Irán y Alto Egipto.

Teol. El gnosticismo, en el que destacaron Marción, Basílides y Valentín, constituyó la llamada herejía gnóstica, que no fue más que una tentativa de construir una teología cristiana con conceptos procedentes de la mística griega y oriental. La problemática de los gnósticos se centra en dos puntos: el mal y la salvación. Conciben una jerarquía de seres, derivados por emanación, que van desde Dios, espíritu y bondad, hasta la materia, habitáculo del mal. Ésta no es un producto del Dios bueno, sino de un demiurgo esencialmente malo a causa de haberse enorgullecido de su obra. Uno de los seres intermedios es el hombre, poseedor de un alma, imagen del Dios bueno, aunque está en contacto con la materia. Su salvación estriba en la gnosis, un saber que salva, alcanzado por algunos iniciados, y que tiene características místicas. La gnosis asegura la unión con el Dios bueno después de la muerte. El hombre la consigue gracias a la ayuda de algunos eones (seres intermedios entre Dios y las cosas terrenas) que se oponen a la maldad del demiurgo.

demiurgo. 1. En la filosofía platónica, personaje mítico que ordena el mundo de acuerdo con el modelo de las ideas eternas. 2. (sustantivo masculino). En la filosofía gnóstica, alma, principio activo del universo.

 

GLOSARIO

 

caótico (gr. chaos). dícese de las cosas dispuestas de forma confusa o desordenada. Relativo al caos o a la confusión.

Al principio, los sueños eran caóticos; poco después, fueron de naturaleza dialéctica. (p.452)

cavilar (lat. cavillare). Fijar el pensamiento con preocupación en una cosa.

El término de sus cavilaciones fue brusco, pero lo prometieron algunos signos. (p.454)

cetrino (lat. citrinu, de color de cidra). 1 Atezado, amarillento, oliváceo. 2 Triste, abrumado, meditabundo. 3 Hosco, agrio, intratable.

Era un muchacho taciturno, cetrino, díscolo a veces, de rasgos afilados que repetían los de su soñador. (p.452)

cicuta (lat.). 1 Nombre común de cierta planta angiosperma dicotiledónea herbácea, de hojas simétricas muy divididas, flores blancas en umbela, y zumo venenoso (Conium maculatum). 2 Nombre común de una planta angiosperma dicotiledónea tóxica, que crece en charcas y ciénagas y en España se localiza en los Pirineos (Cicuta virosa).

Toda esa noche y todo el día, la intolerable lucidez del insomnio se abatió contra él. Quiso explorar la selva, extenuarse; apenas alcanzó entre la cicuta unas rachas de sueño débil, veteadas fugazmente de visiones de tipo rudimental: inservibles. (p.452)

colmar (lat. cumulare.; doble etim. colmar) 1 fig. Dar con abundancia. 2 fig. Satisfacer plenamente deseos, aspiraciones, etc. 3 fig. Llenar de atenciones, insultos, etc.

El propósito de su vida estaba colmado; el hombre persistió en una suerte de éxtasis. (p.454)

díscolo (lat. dyscolu). malhumorado, de trato desagradable. Travieso, insubordinado, indisciplinado.

Era un muchacho taciturno, cetrino, díscolo a veces, de rasgos afilados que repetían los de su soñador. (p.452)

embaucar. engañar a alguien aprovechándose de su ingenuidad.

El hombre, en el sueño y en la vigilia, consideraba las respuestas de sus fantasmas, no se dejaba embaucar por los impostores, adivinaba en ciertas perplejidades una inteligencia creciente. Buscaba un alma que mereciera participar en el universo. (p.452)

empañar. quitar el brillo, tersura o diafanidad. Manchar el honor, la fama, amenguar el mérito.

Su victoria y su paz quedaron empañadas de hastío. En los crepúsculos de la tarde y del alba, se prosternaba ante la figura de piedra, tal vez imaginando que su hijo irreal ejecutaba idénticos ritos, en otras ruinas circulares, aguas abajo; de noche no soñaba, o soñaba como lo hacen todos los hombres. (p.454)

encía (lat. gingiva). porción de membrana mucosa bucal que cubre los arcos dentarios y se adhiere a la raíz de los dientes. Gingiva.

Primero (al cabo de una larga sequía) una remota nube en un cerro, liviana como un pájaro; luego, hacia el Sur, el cielo que tenía el color rosado de la encía de los leopardos; luego las humaredas que herrumbraron el metal de las noches; después la fuga pánica de las bestias. (p.454)

fango (cat. fang, de orig. germ.). 1 Lodo espeso propio de los fondos de los terrenos encharcados. 2 Depósito sedimentario constituido por arcillas, álcalis y materia orgánica y caracterizado por su alto contenido en agua.

Nadie lo vio desembarcar en la unánime noche, nadie vio la canoa de bambú sumiéndose en el fango sagrado, pero a los pocos días nadie ignoraba que el hombre taciturno venía del Sur y que su patria era una de las infinitas aldeas que están aguas arriba, en el flanco violento de la montaña, donde el idioma zend no está contaminado de griego y donde es infrecuente la lepra. (p.451)

granate (lat. -atu, probl. a través del prov. o del cat.). dícese del color rojo oscuro.

Lo soñó activo, caluroso, secreto, del grandor de un puño cerrado, color granate en la penumbra de un cuerpo humano aún sin cara ni sexo; con minucioso amor lo soñó, durante catorce lúcidas noches. (p.453)

grandor. tamaño de las cosas.

Lo soñó activo, caluroso, secreto, del grandor de un puño cerrado, color granate en la penumbra de un cuerpo humano aún sin cara ni sexo; con minucioso amor lo soñó, durante catorce lúcidas noches. (p.453)

hastío (lat. fastidiu; doble etim. fastidio). 1 Repugnancia a la comida. 2 fig. Disgusto, tedio.

Su victoria y su paz quedaron empañadas de hastío. En los crepúsculos de la tarde y del alba, se prosternaba ante la figura de piedra, tal vez imaginando que su hijo irreal ejecutaba idénticos ritos, en otras ruinas circulares, aguas abajo; de noche no soñaba, o soñaba como lo hacen todos los hombres. (p.454)

herrumbrar (aherrumbrar). 1 dar color o sabor de hierro a [una cosa]. 2 tomar una cosa sabor de hierro; esp. el agua. 3. cubrirse de herrumbre.

Primero (al cabo de una larga sequía) una remota nube en un cerro, liviana como un pájaro; luego, hacia el Sur, el cielo que tenía el color rosado de la encía de los leopardos; luego las humaredas que herrumbraron el metal de las noches; después la fuga pánica de las bestias. (p.454)

jirón (fr. ant. giron, pedazo de vestido, der. del fráncico gairo). 1 faja que se echa en el ruedo del sayo o saya. 2 pedazo desgarrado de una ropa. 3 fig parte pequeña de un todo. 4 figura triangular del blasón.

Caminó contra los jirones de fuego. Estos no mordieron su carne, éstos lo acariciaron y lo inundaron sin calor y sin combustión. Con alivio, con humillación, con terror, comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñándolo. (p.455)

pábulo (lat. -lu). comida, pasto, mantenimiento.

El arroz y las frutas de su tributo eran pábulo suficiente para su cuerpo, consagrado a la única tarea de dormir y soñar. (p.451)

paludismo (lat. palude, laguna). enfermedad infecciosa propia de regiones pantanosas, producida por la picadura del mosquito anofeles, que se caracteriza por fiebres intermitentes. Malaria.

Ese redondel es un templo que devoraron los inciendios antiguos, que la selva palúdica ha profanado y cuyo dios no recibe honor de los hombres. E1 forastero se tendió bajo el pedestal.... (p.451)

párpado (lat. v. palpetru; v. del lat. palpebra) 1 repliegue movible de naturaleza compleja y cubierto por la piel, que sirve para resguardar el ojo de los mamíferos. 2 órgano análogo en las aves y reptiles.

Deliberadamente no soñó durante una noche: luego retomó el corazón, invocó el nombre de un planeta y emprendió la visión de outro de los órganos principales. Antes de un año llegó al esqueleto, a los párpados. (p.453)

pedestal (it. piedestallo; comp. de piede + stallo, soporte). 1 cuerpo sólido, con base y cornisa, que sostiene una columna, estatua, etc. 2 peana (base), esp. la de cruces y cosas semejantes. 3 fig fundamento en que se afirma una cosa, o lo que sirve para alcanzarla. 4 persona o circunstancia que propicia el encumbramiento de alguien.

Ese redondel es un templo que devoraron los inciendios antiguos, que la selva palúdica ha profanado y cuyo dios no recibe honor de los hombres. E1 forastero se tendió bajo el pedestal.... (p.451)

redondel (fr. ant. reondel). de redondo. Círculo. Espacio circular destinado a la lidia en las plazas de toros.

Ese redondel es un templo que devoraron los inciendios antiguos, que la selva palúdica ha profanado y cuyo dios no recibe honor de los hombres. E1 forastero se tendió bajo el pedestal.... (p.451)

simulacro (lat. -cru). 1 Imagen hecha a semejanza de una persona o cosa sagrada. 2 Cosa que forma la fantasía. 3 Acción con que se finge la realización de algo.

Temió que su hijo meditara en ese privilegio anormal y descubriera de algún modo su condición de mero simulacro. (p.454)

taciturno. poco hablador. Triste, melancólico, callado, sombrío, cabizbajo.

Nadie lo vio desembarcar en la unánime noche, nadie vio la canoa de bambú sumiéndose en el fango sagrado, pero a los pocos días nadie ignoraba que el hombre taciturno venía del Sur y que su patria era una de las infinitas aldeas que están aguas arriba, en el flanco violento de la montaña, donde el idioma zend no está contaminado de griego y donde es infrecuente la lepra. (p.451)

vértigo (lat. vertigo ¬ vertere, girar). 1 Sensación subjetiva de movimiento rotatorio de los objetos o de la propia persona. 2 Locura pasajera. 3 fig. Actividad extraordinaria o muy intensa. 4 fig. Sensación semejante al mareo producida por una fuerte impresión, la altura, etc.

No ser un hombre, ser la proyección del sueño de otro hombre ¡qué humillación incomparable, qué vértigo! (p.454)

veteada (azotaina). zurra de azotes.

Toda esa noche y todo el día, la intolerable lucidez del insomnio se abatió contra él. Quiso explorar la selva, extenuarse; apenas alcanzó entre la cicuta unas rachas de sueño débil, veteadas fugazmente de visiones de tipo rudimental: inservibles. (p.452)

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