Juan Carlos Onetti
Nació el 1 de julio de 1909 en la ciudad de
Montevideo (Uruguay). Onetti comenzó a una avanzada edad y asistió a la
Universidad en Buenos Aires tras publicar su primera novela, El pozo
(1939). Trabajó como periodista para la agencia Reuter y para otras
organizaciones en la ciudad de Buenos Aires. También trabajo como secretario de
redacción en el seminario Marcha, en Montevideo. También trabajó como
director de las bibliotecas municipales de Montevideo. En 1974, con la llegada
de la dictadura militar le metieron en la cárcel. Este hecho transformó su
vida, y cuando fue puesto en libertad se exilió en España, donde permaneció
hasta su muerte.
El tema que aparece una
y otra vez en su obra es la corrupción de la sociedad, sus efectos sobre el
individuo y las dificultades para encontrar una respuesta adecuada a ella. También
encontramos la preocupación existencial del escritor con un tono de pesimismo e
insatisfacción. En definitiva, el arte y el amor parecen ser (en la obra de
Onetti) los únicos e imperfectos modos de salvación para el hombre. Dos
grandes escritores, el mexicano Carlos Fuentes y el peruano Mario Vargas Llosa,
le consideran el iniciador de la novela contemporánea latinoamericana.
En El pozo,
conocida como su obra maestra, trata de los temas urbanos donde el narrador
queda efectivamente separado de su ambiente corrupto y predominantemente burocrático
por una generalizada incapacidad de comunicación.
Tierra de nadie
(1942) muestra de nuevo el depresivo y pesimista retrato del paisaje urbano. Su
libro más destacado es La vida breve (1950), además de ser el primero en el
que el autor sitúa en la imaginaria ciudad de Santa María, donde la respuesta
del protagonista a su presente consiste en imaginarse a sí mismo como otra
persona.
En El astillero
(1960) retoma el tema del caos producido en Uruguay por una desmesurada
burocracia, y Juntacadáveres (1964) trata de la prostitución y la pérdida de
la inocencia. Estas dos últimas
obras desarrollan el tema único de Onetti: el del hombre que persigue una ilusión
a sabiendas de que lo es y que además es absurda.
A
Onetti se le considera el escritor de la angustia, con claras influencias de
Dostoievski, Conrad, Faulkner e incluso Roberto Arlt. Su lenguaje es opaco,
denso e indirecto. Con estos antecedentes crea un mundo propio con unos
personajes que retoma una y otra vez siempre empeñados en proyectos sin
sentido.
Falleció el 30 de mayo
de 1995.
Obras
Novela: El Pozo (1939) / Tierra de
nadie (1941) / La vida breve (1950) / Los adioses (1954) / Una
tumba sin nombre (1968) / La cara de la desgracia (1960) / El
astillero (1961) / Tan triste como ella (1963) / Juntacadáveres
(1964) / La muerte y la niña (1973) / Tiempo de abrazar (1974) / Dejemos
hablar el viento (1978).
Cuento: Cuentos completos (1967).